La sociedad védica estaba compuesta de
cuatro clases o castas:
Brahmanes (Sacerdotes).
Kshatriyas (Guerreros).
Vaishya (Agricultores y comerciantes).
y Shudras (Servidores).
Se decía que se originaron en la boca,
los brazos, los muslos y los pies del Creador, Brahman.
Esto explicaba el significado de cada
clase, a las que se le atribu;ia un origen divino.
Estas clases eran distintas y estaban
separadas, y esta última situación estimulaba la rivalidad entre ellas.
Aún en los antiguos tiempos del Rig
Veda, que es uno de los Vedas, los cuales son libros sagrados para el
Hinduísmo, se insistía en la superioridad de la clase de los Brahmanes, que
era la clase sacerdotal.
A cada clase o casta se le prescribía
distintas reglas y conductas.
El Taittiriya Brahmana recomendaba a los
Brahmanes hacer sacrificios, en el verano a los Kshatriyas, y en el otoño a
los Vaishyas.
El Atharva Veda proclamaba en el más
fuerte de los lenguajes que era una gran pecado insultar o robar a los
Brahmanes, y que tendría consecuencias muy negativa para los que cometieran
esos hechos.
Estas prerrogativas y pretensiones de la
clase sacerdotal naturalmente crearon divisiones en la sociedad.
Los Brahamanes eran la clase dominante.
A los Kshatriyas se les asignó una posición similar a los Brahmanes.
Los Vaishyas y los Shudras tenían una
posición muy inferior con respecto a las castas anteriores.
Estas castas se basaban en el nacimiento.
Contra estas prácticas basadas en la
inigualdad social y en la discriminación, el Tirtharikara Majavira lazó sus
críticas.
Él reconoció la división de la sociedad
en cuatro clases, pero basadas en la naturaleza de las actividades de las que
se ocupan y no en el nacimiento.
Él dió completa libertad a todas las
personas, incluyendo a las mujeres y a los Shudras, para cumplir las prácticas
religiosas jainas y para ser admitidos en las órdenes religiosas.
De esta manera, el Tirthankara Majavira
abrió las puertas del Jainismo a todos, y dió agualdad de oprtunidades a todos,
independientemente de su clase o nacimiento, para practicar la religión según
su capacidad.
Aquellos jainas, hombres y mujeres que
eran laicos, fueron conocidos respectivamente como Shravakas y Shravikas.
Los ascetas, que eran monjes y monjas,
fueron conocidos respectivamente como Sadhus and Sadhvis.
Este sistema social jaina de llamó
Sistema Varna, y consiste en la división de la sociedad en Varnas o clases,
basadas en las distintas actividades que realizan sus miembros y no en el
nacimiento.
Las personas de buena conducta alcanzan
el paraíso, independientemente de su clase o de si son ricos o pobres.
Los malvados van al infierno, y no
influye en nada su clase, o si son ricos o pobres.
Las personas buenas deben observar la
buena conducta como si estuvieran en una alta posición.
La sociedad predicada por el Tirthankara
Majavira es una sociedad de clases no hereditarias y se garantiza la libertad
total para camiar de clase.
Esas clases son estilos de vida y se
considera que lo más importante es el la conducta que se debe cumplir. No hay
clases degradadas o descuidadas, cada uno es libre de seguir la profesión que
quiera, y para cumplir los ritos y prácticas religiosas.
Esta concepción de Majavira produjo un
gran impacto en el sistema social. El principio de igualdad social entre las
clases fué solidamente establecido y la mobilidad social esntre las clases se
incrementó, ya que fué removido el criterio que se basaba en el nacimiento.
Esto tuvo un considerable efecto en los
Shudras, porque sus condiciones de vida eran deplorables.
Los Shudras eran privados de educación,
sus derechos eran negados, sometidos a tratos inhumanos y se les asignaba la
posición más baja de la sociedad.
Los Shudras eran completamente
discriminados en los temas religiosos y tenían varias restricciones para sus
movimientos y modos de vida.
Las enseñanzas del Tirthankara Majavira
criticaron las prácticas sociales de discriminación, y protegieron a los
Shudras.
Obviamente, hubo en esa época un cambio
social hacia los no arios y las masas. Lentamente, comenzó una fuerte
oposición a la continuación de cualquier clase de esclavitud.
Los sentimientos de disconformidad hacia
estas ideas desaparecieron.
Naturalmente, las masas fueron muy
beneficiadas cuando las prácticas de discriminación social fueron
completamente prohibidas,
y tuvieron oportunidades para mejorar su
calidad de vida.
Desde el período védico los sacerdotes
brahamnes disfrutaban de la más alta situación social, facilidades políticas,
concesiones económicas, oportunidades educativas, dominio cultural y
privilegios religiosos, de los que estaban excluídas las otras clases.
Esta condición monopólica de prominencia
social de los sacerdotes era usada para la explotación de las masa en
diferentes campos y especialmente en los temas religiosos, que eran los más
importantes para el pueblo.
Obviamente, los sacerdotes estaban
deseosos de perpetuar su dominio sobre las masas, y no vacilaban en utilizar
todos los medios en esas condiciones para que dependieran de sus favores.
Naturalmente, hab;ia en las masas un
sentimiento de disconformidad y de frustración.
El Tirthankara Majavira criticó
abiertamente las prácticas de explotación de las masas. Al mismo tiempo, el
Tirthankara Majavira hizo a su religión facilmente accesible a las masas, dió
igual oprtunidades en la práctica de la religión, y predicó que todas las
personas pueden alcanzar la Liberación.
Predicó que había que cumplir reglas de
conducta para alcanzar la Liberación, y que esta meta no se alcanzaba por los
diferentes clases de sacrificios que hacían los sacerdotes.
Esta prédica hizo que mucha gente fuera
libre de la dominación de los sacerdotes, creó un sentimiento de autoconfianza
y apeó a las masas.
Las masas de esa época eran explotadas
por los sacerdotes, y dependían de sus favores.
Esta situación provocó una fuerte
oposición que redujo considerablemente la explotación de los sacerdotes a las
masas.
Pero, el Tirthankara Majavira sólamente
criticaba a los sacerdotes por su explotación a las masas.
En realidad, el Tirthankara Majavira
siempre apreció las capacidades intelectuales de los Brahmanes, y admitió a
los admitió en la Religión Jaina.
Incluso nombró a Indrabhuti Gautama, un
maestro Brahman, como su primer Ganadhara, apóstol o Discípulo Jefe.
Ya se ha mencionado que el Tirthankara
Majavira pronunció su primer Sermón después de 66 días que él alcanzara la
Omnisciencia, solamente cuando obtuvo los servicios del más talentoso maestro
Brahman, Indrabhuti Gautama, para tener a un adecuado intérprete de sus
enseñanzas, que las pudiera exponer fielmente.
En este aspecto, el Tirthankara Majavira
consideraba positiva la educación de los Brahmanes pero invariablemente
criticaba su explotación de las masas.
Emancipación de las mujeres.
Otra contribución muy importante hecha
por el Tirthankara Majavira en el campo social, consiste en la idea de mejorar
el estado de las mujeres.
En la última parte del período védico se
habían reducido a las mujeres, prácticamente al estado de Shudras.
No podían estudiar los textos religiosos.
El hecho de ver mujeres era considerado
como desfavorable, e incluso se llegó a pedir a los hombres que eviten ver
mujeres, Shudras, cuerpos muertos, etc.
Así, las mujeres no tenían prácticamente
ningún lugar en la vida religiosa de la sociedad y permanecían en una
situación degradada.
Esta posición inferior de las mujeres
fué cambiada definitivamente por el Tirthankara Majavira de muchas maneras.
Él quitó las restricciones impuestas a
las mujeres especialmente en la práctica de la religión.
De hecho, el Tirthankara Majavira no
hizo ninguna distinción entre los hombres y las mujeres en la observancia de
la religión.
Las reglas de conducta que él predicó
eran exactamente iguales, para los hombres y para las mujeres.
Dió oportunidades iguales en diversos
temas de la religión, como el estudio de los textos sagrados, la observancia
de los deberes necesarios, la práctica de los vratas, es decir, votos, el
ingreso en la orden ascética, la práctica de la penitencia, el progreso
espiritual etc.
En la orden religiosa del Tirthankara
Majavira se llamaron a los laicos Shravakas y a las laicas Shravikas, y ambos
debían observar sus deberes religiosos comunes.
Semejantemente, él les dió los mismos
deberes a los ascetas, ya sean hombres o mujeres.
El sexo femenino no era ninguna barrera
para la práctica del asceticismo.
El Tirthankara Majavira demostró esta
actitud de igualdad hacia las mujeres, y las admitió libremente en su orden
ascética, sin hacer ninguna discriminación.
Esto explica porqué en la organización
religiosa del Tirthankara Majavira había dos órdenes de ascetas, los monjes o
Sadhus, y
las monjas o Sadhvis.
Se indica que en la orden religiosa
cuádruple del Tirthankara Majavira había cerca de 14.000 Sadhus, 36.000
Sadhvis, 100.000 Shravakas y 300.000 Shravikas.
Esto demuestra que los miembros
femeninos excedían en número a los miembros masculinos.
Las mujeres jainas estaban muy
impacientes para aprovechar la oportunidad ofrecida a ellas por el Tirthankara
Majavira.
De hecho, muchas mujeres de las familias
reales, y parientes cercanas de Majavira se unieron a su orden ascética.
Por ejemplo, Chandana y Jyeshtha, las
dos hermanas más jóvenes de la reina Trishaladevi, la madre de Mahavira,
ingresaron en la orden ascética del Tirthankara Majavira.
Chandana asumió la posición de jefe de
Sadhvis, es decir, los ascetas femeninos.
De esta manera, el Tirthankara Majavira
logró la emancipación de las mujeres dándoles oportunidades como a los
hombres, para alcanzar su objetivo más alto de la vida, la Liberación.
Las mujeres aprovecharon estas
oportunidades, y muchas de ellas se distinguieron como profesoras y
predicadoras.
La independencia religiosa dada a las
mujeres tuvo también más repercusiones en otros campos.
La igualdad de oportunidad fue acordada
a las mujeres en varios temas.
En la educación, tuvieron igual trato
que los hombres.
La gran importancia de impartir la
educación a las mujeres, junto con los hombres, fué sostenida incluso en
tiempos muy antiguos por Rishabhadeva, el primer Tirthankara, y les aconsejó a
sus dos hijas jóvenes, Brahmi y Sundari, sobre la importancia de la educación,
decíendoles que una mujer culta ocupa la posición más alta en el mundo
femenino.
Según la Tradición Jaina, se espera que
una mujer sepa 64 artes, como bailar, pintar, música,la medicina, la ciencia
de la casa etc. Como resultado de este tipo de educación recibido por las
mujeres, encontramos, en la Tradición Jaina, que muchas mujeres se
incorporaban a la profesión docentes, y seguían siendo solteras a través de su
vida para continuar sus experimentos espirituales.
Se registra en la tradición jaina que
Jayanti, una hija del rey Saliasranika de Kaushambi, seguía siendo soltera
fuera de su amor por la filosofía de la religión.
Cuando Majavira la visitó, ella conversó
con él, sobre filosofía de la religión.
Además, muchas mujeres jainas se
destacaron en la literatura, como escritoras.
Por ejemplo, hubo geniales escritoras
jainas, eb la literatura escrita en idioma kannada. La más famosa entre ellas,
era Kanti, de la corte del rey rey Ballal I de Hoyasala, en Karnatak.
Ella era una oradora y una poetisa muy
importante.
Semejantemente, Avvaiyara, era una
poetisa muy famosa en el idioma tamil.
Prédica de la independencia espiritual.
Una contribución revolucionaria del
Tirthankara Majavira consistió en cambiar la actitud de la gente hacia dios, y
por lo tanto, estimular la independencia en las mentes de la gente.
La creencia común según la ideología
védica era que como este mundo ha sido creado por un dios, y que el trabajo de
controlar los acontecimientos en este mundo también es realizado por un dios.
Esta creencia popular engendró una
sensación de dependencia divina en las mentes de la gente, porque se sostenía
que el dios puede hacer y deshacer cualquier cosa en este mundo de acuerdo con
sus deseos.
Naturalmente, creó un sentido de
dependencia completa, de la gente hacia el dios, en sus conductas y
actividades diarias, para asegurar la felicidad en este mundo, así como en el
mundo siguiente.
Esta idea condujo a que mucha gente se
preocupara en conseguir los favores del dios y evitar los castigos. Como
resultado de esta actitud, la gente comenzó a poner la fe entera en el dios
omnipotente, y a asegurarse de sus favores practicando ciertos ritos y
rituales destinados para esos propósitos.
Para esto acudieron a los sacerdotes,
porque conocían esos ritos, y eran los únicos que podían realizarlos de la
manera apropiada.
De esta manera, el código de la conducta
de la gente fue dominado completamente por la práctica de muchos rituales.
Los sacerdotes eran esenciales en estas
actividades, porque eran los intermediario entre la gente y el dios, para
asegurar los favores del dios.
El Tirthankara Majavira criticó
intensivamente esta actitud de sumisión completa al dios para lograr la
liberación espiritual.
En este tema, el Tirthankara Majavira
predicó que este mundo es eterno y no ha sido creado por ningun dios.
Además, decía que los sucesos en este
mundo no son controlados por un dios. Él proclamó claramente, que nada aquí o
en otra parte, depende de los favores de un dios, porque todo depende de las
acciones de la gente.
Él predicó que las personas deben
confiar en sí mismas, y cumplir con un código de conducta ética para alcanzar
la Liberación, y no simplemente realizando algunos rituales con la ayuda de
otros.
Majavira insistió en la fe correcta, la
conducta correcta, y el conocimiento correcto.
También decía que lo que vale son los
popios esfuerzos.
Además, él causó gran impacto en la
gente con la teoría del karma que se basa en el principio de la independencia.
Esta doctrina explica las razones de las causas y los efectos.
Sostiene que cada suceso en este mundo
es el resultado de algunas causas antecedentes.
Puesto que el alma individual es la que
hace las acciones, debe llevar las consecuencias de estas acciones.
No hay salida de ella. La
responsabilidad de consecuencias no puede ser cambiada.
No hay salvación hasta que el alma se
libera de los karmas,
Para lograr esto depende de sus
esfuerzos propios, y no de la ayuda de un dios.
Los dioses no tienen la energía para
influir en las consecuencias de los karmas y no tienen ninguna autoridad para
perdonar a gente de las consecuencias de sus acciones.
Esta teoría del karma ha sido una
original idea y la parte integral de la ideología del Tirthankara Majavira.
Los dioses no otorgan premios y castigos.
Él esplicaba que el hombre es el
arquitecto de su propio destino.
Él aseguró a la gente que el logro de la
liberación, el último objetivo en la vida, es posible y depende enteramente
cada uno.
El Tirthankara Majavira quiso que cada
individuo sea un héroe en el campo de batalla espiritual.
Este cambio básico, trajo un cambio
total en la vida de la gente, que comenzó a poner más atención en los aspectos
éticos de la conducta que en los aspectos ritualistas.
Énfasis en la No-violencia.
La contribución más distintiva de
Majavira consiste en su gran énfasis en la observancia de Ahimsa, es decir, no
lesión a los seres vivos.
Ahimsa en su significado completo fué
observada y predicada por los veintitrés Tirthankaras que precedieron al
Tirthankara Majavira. De hecho, la filosofía y las reglas de la conducta de la
religión jaina se basan en la idea de Ahimsa.
El Jainismo ha llegado a ser sinónimo de
Ahimsa.
También al Jainismo se lo considera la
religión de Ahimsa.
Durante el período védico se daba mucha
importancia a los sacrificios, para tratar de asegurarse los favores de los
dioses, y evitar sus castigos.
Eran muy elaborados, complicados y con
varias restricciones.
Los sacrificios se convirtieron en una
característica común de la vida religiosa de la gente. La característica
peculiar de estos sacrificios era que fueron acompañados generalmente por la
matanza de animales.
Pues los sacrificios eran principalmente
sacrificios animales implicaban la práctica de Himsa en un grado considerable.
Junto con esta práctica, comer carne era
extremadamente popular en diversas secciones de la sociedad.
Prácticamente todas las ceremonias
importantes eran acompañadas con la matanza de animales.
Las ofrendas de carne se hacían
habitualmente, y los que ofrecían los sacrificios, junto con los sacerdotes
comían la carne.
La carne de vacas y de toros no se
parece haber sido excluida.
Era un costumbre para recibir a un
huésped distinguido, convidarlo con carne.
En las ceremonias de boda, se mataba a
muchos bueyes.
Con la carne se agasajaba a los
huéspedes.
Estos sacrificios eran obligatorios en
ciertas ocasiones y ceremonias.
En las cermoinias de Shradhhas, el
sacrificio de vacas era recomendado, y se utilizaba también arroz, cebada, el
sésamo, frutas etc.
La carne era casi obligatoria en
Annaprashana, es decir, la primera alimentación del niño con alimento sólido.
En las cermonias de cremación de
difuntos también era costumbre.
El Tirthankara Majavira criticó
vigorosamente los sacrificios animales y la práctica de comenr carne.
El respeto por todos los seres vivos
tiene su explicación lógica en el hecho de que todas las almas son
potencialmente iguales.
Él predicaba que no hay que hacerle a
los demás lo que no quermos que nos hagan a uno.
Esto es porque todos los seres vivos
tienen alma.
Él explicó la doctrina de Ahimsa
sistemáticamente y detalladamente. Se clasifica la lesión o la violencia en
tres clases:
1 La violencia física, que mata, o hiere
o causa cualquier dolor físico.
2 La violencia en palabras consiste en
usar palabras ásperas.
3 La violencia mental, que también es
posible.
Además, predicaba que debe ser evitada.
Agregaba que no sólo no debe ser
cometida, sino que tampoco debe ser consentida.
Por otra parte, entre los cinco Vratas,
es decir, votos, el primero es la observancia de Ahimsa.
Además, Ahimsa es vista como el voto
principal, y los otros cuatro votos eran considerados como detalles del voto
principal.
Estas ideas de Ahimsa, tuvieron muchas
consecuencias en el arpecto social.
La práctica de realizar ritos
sacrificatorios, y especialmente la matanza de animales como sacrificios a los
dioses quedó considerablemente en desuso.
Semejantemente, matar de animales para
la caza, los deportes y los propósitos de decoración disminuyó mucho.
Además, la matanza de animales y pájaros
con objeto del uso de su carne como forma alimento llegaron a ser lentamente
impopulares. De esta manera, las lesiones a los seres vivos fueron
disminuyendo mucho.
Además, la práctica de la dieta
vegetariana fue adoptada por l secciones grandes de la población en diversas
regiones del país.
En este tema el Dr. N. K. Dutt, explica
en su libro Origen y crecimiento de las castas en la India, observa que el
Tirthankara Majavira predicó el hecho básico de que cada ser vivo tiene una
santidad y una dignidad que debe ser respetada.
Por este tema él enseñaba el lema de
Vivir y dejar vivir.
Las enseñanzas de Majavira y de Buda,
lograron que disminuyeran mucho los sacrificios de animales, y que mucha gente
adoptara el vegetarianismo.
El principio de Ahimsa tiene una fuerza
positiva y una súplica universal. El principio de Ahimsa impregna la vida de
los jainas, y la cultura jaina se refiere como la cultura de Ahimsa.
El Jainismo practicó y propagó esa
cultura desde épocas muy antiguas. La antigüedad y la continuidad de la
cultura de Ahimsa es principalmente debido a los esfuerzos incesantes del
Acharyas, es decir santos.
En otras épocas había muchos más jainas
de los que esisten actualmente, y difundieron mucho la cultura de Ahimsa entre
las masas.
Esto explica que en los estados de
Gujarat y de Karnataka, que eran fortalezas jainas en otras épocas, gran
parrte de la población sea vegetariana.
De hecho, se admite que como resultado
de las actividades jainas, s Ahimsa todavía forma parte del sustrato social de
la India en su totalidad.
Insistencia respecto a la tolerancia
La defensa del principio de la
tolerancia religiosa ha sido la contribución característica del Tirthankara
Majavira.
Cuando él promulgó la Religión Jaina,
nunca desaprobó a otras religiones, y nunca intentó probar que otras
religiones sean falsas.
De hecho, él propuso las doctrinas de
Anekantavada, es decir, muchos-aspectos, y demostró que una cosa se puede
considerar de muchos puntos de vista.
Aconsejó siempre a la gente descubrir la
verdad en cualquier cosa, después de considerar varios lados o aspectos de esa
cosa.
Esto ensancha obviamente la perspectiva
de las personas, mientras que miran a una cosa de diversos ángulos.
Al mismo tiempo, el principio de
Anekantavada no engendra sensaciones de enemistad o de odio hacia otras
religiones porque cree que otras religiones también tienen algunas verdades en
sus ideas.
Por lo tanto, declarando este principio,
el Tirthankara Majavira abogó por el principio de la tolerancia y sostuvo que
puede ser aplicado a las actividades intelectuales, sociales, religiosas y
otras. Consecuentemente, Anekantavada se aplica a la vida psicologica y
espiritual del hombre, y que no está sólo para solucionar un mero sunto
ontológico.
Convence que la verdad no es monopolio
de cualquier religión denominational.
También equipa al aspirante religioso
con la virtud de la tolerancia intelectual, que es una parte de Ahimsa.
Los seres humanos están limitados en el
conocimiento y la expresión adecuados.
El Jainismo siempre ha sostenido que es
incorrecto y peligroso presumir que su propio credo solamente representa la
verdad.
La tolerancia es una característica de
la ideología jaina, según lo propuesto por el Tirthankara Majavira.
Incluso, los monarcas y los generales
jainas tienen un expediente limpio y recomendable en este tema.
La historia política de la India no
conoce de ningún caso que algún rey jaina haya ordenado hostilidades hacia
personas de otras religiones.
En cambio, laicos y ascetas jainas
sufrieron persecuciones ordenadas por fundamentalistas.
Es notable como los jainas conservan sus
creencias y prácticas tenazmente, desde tiempos inmemoriales.
El Dr. B. A. Salefore ha observado que
Ahimsa es la mayor contribución a la cultura hindú.
No puede ser negado que la comunidad
jaina fomentó el principio de la tolerancia más sinceramente y con mayor éxito
que cualquier otra comunidad en la India.
Estímulo a la asistencia social.
Junto con el énfasis máximo en la
observancia real de Ahimsa, el Tirthankara Majavira amplió grandemente las
implicaciones de Ahimsa.
Él abogó fuertemente que el concepto de
Ahimsa no se debe confinar solamente al aspecto de no hacer cosas, sino hay
que ejercerlo en el aspecto de hacer cosas.
Es necesario evitar la lesión a los
seres vivos, pero debe también ser aplicado en el sentodo de aumentar el
bienestar de todos los seres vivos.
Majavira abogaba trabajar por el
bienestar de las personas necesitadas, y de tomar medidas prácticas para
mejorar las condiciones desgraciadas de seres vivos afligidos incluyendo
insectos, pájaros, animales y seres humanos.
Este aspecto de la prédica del
Tirthankara Majavira es muy importante en la cultura de la India.
Este acercamiento humanitario para
disminuir las miserias de los seres vivos fué incluido en el Yrata, es decir,
voto de Aparigraha, es decir, abstención de avaricia de las posesiones
mundanas.
El voto de Aparigraha es el quinto de
los cinco votos principales que deben seguir constantemente todas las
personas.
Aparigraha implica evitar la
transgresión de Parigraha que consiste en desear más de lo que necesita un
individuo.
Este voto tiene como objetivo poner un
límite en las posesiones mundanas de los individuos, según sus necesidades y
deseos.
El voto de Aparigraha es llamado como
Parigraha-Parimana-Vrata, es decir, el voto para limitar las posesiones
mundanas.
Recomienda a los laicos que debe fijar,
de antemano, el límite de sus pertenencia máximas, y no deben en ningún caso,
excederlo.
Si eso sucede debe dedicarlo a la
caridad.
Las mejores formas de hacer caridad,
sonn por ejemplo dar alimento a los hambrientos y a los pobres, salvando las
vidas de la gente en peligro, distribuir medicinas y difundir conocimientos.
Estas caridades son obligaciones
esenciales, y contribuyen al bienestar de los seres vivos.
También se hacen iniciativas para el
bienestar de insectos, de pájaros y de animales.
Para esto se establecen dispensarios,
instituciones educativas etc.
Se construyen alojamientos para
peregrinos y para gente pobre.
Los Dharrna-Shalas, son casa que se
acondicionan para peregrinos.
Los Aushadhalayas, es decir,
dispensarios, donde se dan medicinas a las personas afligidas.
Junto con los dispensarios para seres
humanos, hay instituciones especiales conocidas como Pinjarapols para la
protección y el cuidado de animales y de pájaros desamparados.
En épocas inusuales de inundaciones y/o
de hambrunas estos Pinjarapols realizan varias actividades para proteger a los
animales.
Son muy frecuentes en Gujarat y
Rajasthán y en esos lugares casi no hay una aldea donde no esté presente algún
Pinjarapol.
La educación de las masas es un tema
fundamental.
Los ascetas jainas tuvieron gran
importancia en la educación de los niños, en determinads regiones como Andhra,
Tamil Nadu, Karnatak y Maharastra.
En este tema el Dr. A. S. Altekar
explica que enlas escuelas los niños antes de comenzar sus avtividades
escolares deben rendir homenaje a la deidad Ganesha, recitando la fórmula "Shri
Ganeshaya Namah", que es común en la sociedad hindú.
Lo curioso es que en Deccan debe ser
seguida por la fórmula jaina "Om Namah Siddham".
Esto demuestra que los maestros jainas
en la Edad Media controlaban la educación, y los hindúes continuaron enseñando
a sus niños esta fórmula originalmente jaina, incluso después de la
declinación del Jainismo.
Incluso actualmente se mantiene la
tradición de dar ChaturvidhaDana, es decir cuatro tipos de regalos, en todas
las regiones de la India.
De este modo, herencia de Majavira se ha
continuado hasta la actualidad.
Así, tiene un valor inmenso el voto de
Aparigraha o de Parigraha-Parimana, desde punto de vista social.
Al mismo tiempo, este voto tiene una
gran significación en la preparación de una actitud mental apropiada hacia las
posesiones materiales, en la formación de una escala de valores verdaderos, y
para desarrollar un de la proporción correcta para las posesiones individuales.
Este voto enseña que uno no debe sentir demasiado apego hacia sus propias
posesiones, y debe resistir todas las tentaciones.
Enseña que uno puede tener muchos bienes,
pero no debe caer en la avaricia.
Este voto inculca una actitud mental
particular de dominio de sí mismo ante los placeres, el estoicismo ante de las
tentaciones y de la separación de las cosas superfluas o superabundantes.
Esta actitud de la mente es quizás más
necesaria en la actualidad antes que en otras épocas.