El objetivo de toda religión es el
levantamiento espiritual y moral del hombre.
El levantamiento espiritual puede ser
individual en la búsqueda, así como el logro, pero el levantamiento moral
implica una conducta en relación con otros seres, humanos y animales.
El hombre es un ser social, por sus
acciones, y por su pensamiento. Sus palabras o sus acciones, tienen un
impacto directo o indirecto en la sociedad en la que él es un miembro.
De hecho, incluso el desarrollo
espiritual es imposible sin el cultivo de valores morales sanos y apropiados.
Por lo tanto, la religión es en la
práctica, un esfuerzo derminado y racional para conducir una vida piadosa,
virtuosa y moral.
El Jainismo se ha descripto como un
sistema ético por excelencia, porque pone el mayor énfasis en la
autodisciplina y el autodominio, para tener una vida de coexistencia, de
cooperación, de co-ordenación y de co-realización pacíficas. La idea de
Ahimsa o no-violencia, en el pensamiento, la palabra y y la acción, es su
característica principal, y la ecuanimidad perfecta su pivot.
En el presente libro, que es un
estudio sociológico de Majavira y su legado, el autor, después de ocuparse
de la antigüedad de la tradición de los Tirthankaras, analiza la vida y el
trabajo del Señor Majavira, sus doctrinas filosóficas y éticas, y en el
último capítulo, expone sobre el significado de las enseñanzas de Majavira.
Este capítulo es la base del libro, y
en él, aunque muy brevemente, él ha intentado evaluar los aspectos sociales
de las enseñanzas del Señor Majavira, como la igualdad social, la
emancipación de las mujeres, la prédica de la independencia, el énfasis en
la no-violencia, la insistencia en la tolerancia, y el estímulo a la
asistencia social.